
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Frutos Rojos y Lalo - Episodio 1
En una de ésas, tiene que ver con: Esto es muy Mai, Ternura embotellada para gente que la necesita
Los libros de mi vida
* La gaviotita perdida (lo leí a los 10 años y aún lo recuerdo)
* Hombrecitos, Las aventuras de Tom Sawyer, Tom Sawyer en el extranjero, Historia de dos ciudades (ésos los devoré en mi infancia, eran de mi hermano)
* Los de "Elige tu propia aventura" (eran malísimos por Dios, pero cómo entretenían. Yo hacía trampa, empezaba por el mejor final e iba hacia atrás)
* La hechicera del mediodía (dulcemente fantasioso)
* Harry Potter (agradezco a mi profe de Lengua que nos lo hizo leer. El primero lo tengo fotocopiado y todo escrito. El resto, tapa dura y aún conservan el olorcito a libro nuevo... ¿Hay algo más lindo que eso? Podría pasar horas oliendo libros :$)
* Jack Frusciante se fue del grupo (me identificó mucho en una etapa)
* El Principito (si una persona me dice que le pareció infantil o soso... ya no confío demasiado en ella)
* París era una fiesta (se lo hice leer a varios amigos y no les pareció la gran cosa... Herejes ¬¬)
* El amor en los tiempos del cólera (gran libro, y por cierto, la peli no estuvo tan mal, aunque como en toda adaptación, tijeretearon demasiado)
El señor de los anillos lo empecé a leer y me agotó la descripción minuciosa y la falta de acción (tengo entendido que los siguientes se ponen emocionantes pero no quise saltear y perderme un pedazo de historia).
Y no, nunca leí Mujercitas. ¿Deuda pendiente? Na.
* Hombrecitos, Las aventuras de Tom Sawyer, Tom Sawyer en el extranjero, Historia de dos ciudades (ésos los devoré en mi infancia, eran de mi hermano)
* Los de "Elige tu propia aventura" (eran malísimos por Dios, pero cómo entretenían. Yo hacía trampa, empezaba por el mejor final e iba hacia atrás)
* La hechicera del mediodía (dulcemente fantasioso)
* Harry Potter (agradezco a mi profe de Lengua que nos lo hizo leer. El primero lo tengo fotocopiado y todo escrito. El resto, tapa dura y aún conservan el olorcito a libro nuevo... ¿Hay algo más lindo que eso? Podría pasar horas oliendo libros :$)
* Jack Frusciante se fue del grupo (me identificó mucho en una etapa)
* El Principito (si una persona me dice que le pareció infantil o soso... ya no confío demasiado en ella)
* París era una fiesta (se lo hice leer a varios amigos y no les pareció la gran cosa... Herejes ¬¬)
* El amor en los tiempos del cólera (gran libro, y por cierto, la peli no estuvo tan mal, aunque como en toda adaptación, tijeretearon demasiado)
El señor de los anillos lo empecé a leer y me agotó la descripción minuciosa y la falta de acción (tengo entendido que los siguientes se ponen emocionantes pero no quise saltear y perderme un pedazo de historia).
Y no, nunca leí Mujercitas. ¿Deuda pendiente? Na.
En una de ésas, tiene que ver con: Nada como un libro, Si Mai lo dice hacele caso
Este año...
Este año me pasaron muchas cosas...
Avancé bastante en la facu, vi el fruto de mi esfuerzo.
Me reencontré con personas que había creído perdidas, a algunas no las veía hacía años, y a otras las tenía todos los días al lado y no lo aprovechaba.
Este año me enamoré como nunca, y eso alcanza para salvarlo del olvido.
Conocí el límite de mi debilidad. Fui increíblemente vulnerable. Y me estoy haciendo fuerte. O debería.
Lloré mucho, reí un poco más.
Se nos fue Guinzburg. Y sigue habiendo tanta gente de mierda viva y tanta gente copada que nos es arrancada de las manos.
Y siguen las guerras (iba a escribir "sin sentido", pero sería un pleonasmo grande como una casa), y sigue la falta de educación en mi país (y cada vez se siente más), y la gente con hambre, y la injusticia, y todas esas cosas que sabemos que no van a cambiar.
Este año, muchas cosas pasaron y seguirán pasando, y sin ellas quizá no seríamos habitantes de la Tierra.
Algunas cambiaron y desequilibraron el planeta, otras, sólo movieron el piso de nuestro mundo personal, pero cada uno lleva sus años como puede...
A mí me empiezan a pesar en la mochila y a veces me gustaría pedir que me ayuden a cargarlos... Pero, quizá sea algo que tenga que hacer yo.
Avancé bastante en la facu, vi el fruto de mi esfuerzo.
Me reencontré con personas que había creído perdidas, a algunas no las veía hacía años, y a otras las tenía todos los días al lado y no lo aprovechaba.
Este año me enamoré como nunca, y eso alcanza para salvarlo del olvido.
Conocí el límite de mi debilidad. Fui increíblemente vulnerable. Y me estoy haciendo fuerte. O debería.
Lloré mucho, reí un poco más.
Se nos fue Guinzburg. Y sigue habiendo tanta gente de mierda viva y tanta gente copada que nos es arrancada de las manos.
Y siguen las guerras (iba a escribir "sin sentido", pero sería un pleonasmo grande como una casa), y sigue la falta de educación en mi país (y cada vez se siente más), y la gente con hambre, y la injusticia, y todas esas cosas que sabemos que no van a cambiar.
Este año, muchas cosas pasaron y seguirán pasando, y sin ellas quizá no seríamos habitantes de la Tierra.
Algunas cambiaron y desequilibraron el planeta, otras, sólo movieron el piso de nuestro mundo personal, pero cada uno lleva sus años como puede...
A mí me empiezan a pesar en la mochila y a veces me gustaría pedir que me ayuden a cargarlos... Pero, quizá sea algo que tenga que hacer yo.
¡Me arruga la ropppa!
¿Notaron que hay gente que se propone hacer cosas en los momentos más inoportunos?
Está el que quiere hacer dieta y justo se le ocurre la idea un fin de semana, con un plato de ravioles en frente, y termina diciendo "bueno, empiezo el lunes", con un tono poco convincente que no cree ni él.
O el que se le ocurre bajar esos kilitos para el verano, justo en esta época del año, y se encuentra el 24 con Mantecol, sidra, turrones y asado, y no puede más que decir: "Bueno, hay que brindar, son las fiestas che, estamos en familia, mirá que me voy a privar de lo que me gusta, ¡empiezo el 1º sin falta eh!".
Están las minas que dicen: "Tengo que hacer gimnasia, sí o sí. Pero qué lástima, va a tener que ser la semana que viene, porque justo me vino hoy".
Sí, siempre se les ocurre ir al gimnasio cuando les viene... Y lavar el auto... Y hacer limpieza general...
Otra con el gimnasio, es elegir la estación correcta. Está el que te dice:
"Nooo, en invierno no podés ir, te morís de frío y te terminás enfermando saliendo todo transpirado";
"Nooo, en verano cómo vas a ir al gym, se te baja la presión, te morís asado si vas caminando";
"Nooo, en otoño con esos vientos, es mejor quedarse en casa viste";
"Nooo, en primavera con lo lindo que está para estár en una plaza tomando mate che, escuchando los pajaritos, mirá que vas a estar haciendo abdominales".
¿Casualidad o excusa?
Quién sabe ^^
Por otro lado, y cambiando un poco de tema, digamos que esta época del año, se presta para hacer promesas que NUNCA pero NUNCA vamos a cumplir. Nos automentimos descaradamente cuando decimos:
- Ya lo decidí, este año ME PONGO LAS PILAS CON LA FACU.
- No puede ser, este año empiezo el gimnasio y no dejo al mes como siempre, voy a tener constancia.
- Este año aprendo inglés (o cualquier idioma que vengas postergando).
- No, no, en serio, posta que voy a hacer más cosas en casa, no puedo ser tan pachorra.
- Este año empiezo alguna manualidad, te juro, tengo que hacer algo con mi tiempo.
Y no quisiera ponerme filosófica, pero también habrán notado que TODOS LOS MALDITOS FIN DE AÑO decimos: "Qué rápido pasó este año".
Y recalcamos que ojalá el próximo sea por fin mejor.
¿Tan quejosos somos o es que realmente las cosas no mejoran?
Cuando llega esta altura muchos nos deprimimos, nos fijamos en todo lo que no hicimos, en todo lo malo que pasó, y nos juramos hacerlo el que viene, pero lo más probable es que no lo hagamos y en un año estemos repitiendo el mismo versito.
Y ya estamos acostumbrados, es nuestro ritual, sin esta clase de cosas, diciembre no sería diciembre.
Está el que quiere hacer dieta y justo se le ocurre la idea un fin de semana, con un plato de ravioles en frente, y termina diciendo "bueno, empiezo el lunes", con un tono poco convincente que no cree ni él.
O el que se le ocurre bajar esos kilitos para el verano, justo en esta época del año, y se encuentra el 24 con Mantecol, sidra, turrones y asado, y no puede más que decir: "Bueno, hay que brindar, son las fiestas che, estamos en familia, mirá que me voy a privar de lo que me gusta, ¡empiezo el 1º sin falta eh!".
Están las minas que dicen: "Tengo que hacer gimnasia, sí o sí. Pero qué lástima, va a tener que ser la semana que viene, porque justo me vino hoy".
Sí, siempre se les ocurre ir al gimnasio cuando les viene... Y lavar el auto... Y hacer limpieza general...
Otra con el gimnasio, es elegir la estación correcta. Está el que te dice:
"Nooo, en invierno no podés ir, te morís de frío y te terminás enfermando saliendo todo transpirado";
"Nooo, en verano cómo vas a ir al gym, se te baja la presión, te morís asado si vas caminando";
"Nooo, en otoño con esos vientos, es mejor quedarse en casa viste";
"Nooo, en primavera con lo lindo que está para estár en una plaza tomando mate che, escuchando los pajaritos, mirá que vas a estar haciendo abdominales".
¿Casualidad o excusa?
Quién sabe ^^
Por otro lado, y cambiando un poco de tema, digamos que esta época del año, se presta para hacer promesas que NUNCA pero NUNCA vamos a cumplir. Nos automentimos descaradamente cuando decimos:
- Ya lo decidí, este año ME PONGO LAS PILAS CON LA FACU.
- No puede ser, este año empiezo el gimnasio y no dejo al mes como siempre, voy a tener constancia.
- Este año aprendo inglés (o cualquier idioma que vengas postergando).
- No, no, en serio, posta que voy a hacer más cosas en casa, no puedo ser tan pachorra.
- Este año empiezo alguna manualidad, te juro, tengo que hacer algo con mi tiempo.
Y no quisiera ponerme filosófica, pero también habrán notado que TODOS LOS MALDITOS FIN DE AÑO decimos: "Qué rápido pasó este año".
Y recalcamos que ojalá el próximo sea por fin mejor.
¿Tan quejosos somos o es que realmente las cosas no mejoran?
Cuando llega esta altura muchos nos deprimimos, nos fijamos en todo lo que no hicimos, en todo lo malo que pasó, y nos juramos hacerlo el que viene, pero lo más probable es que no lo hagamos y en un año estemos repitiendo el mismo versito.
Y ya estamos acostumbrados, es nuestro ritual, sin esta clase de cosas, diciembre no sería diciembre.
En una de ésas, tiene que ver con: Detalles insignificantes, Divagues, Humor, Porque a mí me gusta analizar TODO
martes, 30 de diciembre de 2008
Caminos separados

Hay cosas que me guardo para mí, y la tarde de ayer, es una de ellas :)
Todavía tengo ese perfume en mi ropa y en mí, lo llevo adentro.
Si la gente no lo entiende, entonces es especial.
De alguna manera me siento aliviada y tranquila. ¿Será un mecanismo de defensa de mi mente? ¿Estará ocultando una catarata desaforada que vendrá luego a inundarme los planes?
No lo creo.
Parece que por fin llegué a la mitad del camino, y ahora sólo tengo que seguir pateando.
Vos sabés de qué hablo.
En una de ésas, tiene que ver con: Reflexiones, Sólo para entendidos
martes, 23 de diciembre de 2008
Cuanto más subís, más ruido hacés al caer
¿Qué duele más? ¿No animarse nunca a confesar lo que sentimos y quedarnos con la intriga para siempre? ¿Largar todo de una vez y ser rechazados? ¿O ser correspondidos e increíblemente felices por un tiempo y luego chocar de frente contra una pared?
Ya viví lo de no animarme a hablar... Creer que algo es imposible sin haberlo intentado.
Ya me sucedió también lo de contar mis sentimientos y recibir un "no es buen momento" como respuesta.
Y por último, ya sufrí lo que es vivir meses inolvidables con alguien, uno de esos "alguien" que marcan un antes y un después en nuestra línea de tiempo, y que, literalmente de la noche a la mañana, todo se derrumbe.
Creo que es lo que más duele... Porque cuando estamos mucho tiempo ocultando lo que sentimos, termina desapareciendo.
Cuando enfrentamos el rechazo, cuesta, pero no tenemos momentos lindos para extrañar y para ponernos nostálgicos, y luego nos hacemos fuertes, encontramos a alguien mejor, dispuesto a jugarse por nosotros, y hasta lo disfrutamos más.
En cambio, cuando se termina algo después de un maremoto de felicidad... Es como ser una flor que crece en el desierto y justo venga alguien y te encaje una pata de 30 cm. encima.
¿Duele más que las cosas malas pasen luego de muchas buenas?
Sí, en especial cuando esas buenas empezaban a formar un camino de subida que estaba costando mucho construir.
Cuando estamos realmente mal, y surgen cosas copadas, y vemos que de a poco todo sale como queremos, se renuevan las esperanzas, volvemos a estar contentos, aunque sea de a poquito...
Llegamos a la cima y queremos gritar que somos los reyes del mundo... Sale un vientito de no sabemos dónde y nos tira montaña abajo. Y no es lo mismo caerse de las sierras de Tandil que del Everest.
Cuanto más subimos, más duele la caída.
Y aún así, queremos estar siempre más alto. No tenemos remedio.
Ya viví lo de no animarme a hablar... Creer que algo es imposible sin haberlo intentado.
Ya me sucedió también lo de contar mis sentimientos y recibir un "no es buen momento" como respuesta.
Y por último, ya sufrí lo que es vivir meses inolvidables con alguien, uno de esos "alguien" que marcan un antes y un después en nuestra línea de tiempo, y que, literalmente de la noche a la mañana, todo se derrumbe.
Creo que es lo que más duele... Porque cuando estamos mucho tiempo ocultando lo que sentimos, termina desapareciendo.
Cuando enfrentamos el rechazo, cuesta, pero no tenemos momentos lindos para extrañar y para ponernos nostálgicos, y luego nos hacemos fuertes, encontramos a alguien mejor, dispuesto a jugarse por nosotros, y hasta lo disfrutamos más.
En cambio, cuando se termina algo después de un maremoto de felicidad... Es como ser una flor que crece en el desierto y justo venga alguien y te encaje una pata de 30 cm. encima.
¿Duele más que las cosas malas pasen luego de muchas buenas?
Sí, en especial cuando esas buenas empezaban a formar un camino de subida que estaba costando mucho construir.
Cuando estamos realmente mal, y surgen cosas copadas, y vemos que de a poco todo sale como queremos, se renuevan las esperanzas, volvemos a estar contentos, aunque sea de a poquito...
Llegamos a la cima y queremos gritar que somos los reyes del mundo... Sale un vientito de no sabemos dónde y nos tira montaña abajo. Y no es lo mismo caerse de las sierras de Tandil que del Everest.
Cuanto más subimos, más duele la caída.
Y aún así, queremos estar siempre más alto. No tenemos remedio.
martes, 16 de diciembre de 2008
Glup glup
En esta solemne ceremonia, dejamos atrás el viejo blog de Mai para dar paso a un nuevo blog, donde estos amigos no estarán más en el tope sino que se irán hundiendo de a poco.Sigan llamándolos como quieran (Leo al más grandote le puso Roberto).
Aprovecho para decir que estoy en fase de restauración del blog. Hay cosas que se perdieron y son irrecuperables, como el compendio de divagues.
La sección "hoy me siento...", no me preocupa haberla perdido, porque podríamos decir que empiezo una nueva etapa, con sentimientos nuevos y... ¿A quién engaño? Por Dios...
Agradezco a Hipo, Dani y Leo, mis tres lectores habituales, por la paciencia y la confianza :P Son pocos pero importantes para mí ^^
En una de ésas, tiene que ver con: Esto es muy Mai, Ternura embotellada para gente que la necesita
domingo, 7 de diciembre de 2008
Ou!
Bueno me mandé una con el blog... Quise probar otra plantilla, contenta porque encontré algunas lindas... Guardé el código de la mía y cuando quise restaurarla... Chau gadgets... Así que ahora tengo que empezar todo de nuevo. Me da mucha lástima porque hay cosas que no se recuperan más, como la lista de link a canciones, la columna de cómo me sentía día a día, el compendio de divagues :(
En fin, muchas cosas que hacían de este blog algo personal y algo muy mío. Me da bronca :S
En fin, muchas cosas que hacían de este blog algo personal y algo muy mío. Me da bronca :S
viernes, 5 de diciembre de 2008
I don't work here!
- Hola, ¿vendés chips?
- No, no trabajo acá.
Hoy por primera vez en mi vida contesté eso :P
Estaba sentada en la vidriera de un negocio de celulares, pasó un flaco y me habrá visto cara de "empleada tomando aire", porque me preguntó re convencido, y cuando le dije que no era del lugar, ya me iba a hacer otra pregunta pero (casi vi los mecanismos cerebrales que le decían "no, boludo, te dijo que no trabaja acá") se cortó en seco y agregó: "aaaah" y entró al local.
Qué boludez, ya sé. Pero bueno, es una de las frases que siempre quise decir, junto con "no sos vos, soy yo" o diálogos como el siguiente:
- Me llamo Juan, ¿vos?
- No, yo no.
O tengo un deja vu, o esto ya lo dije en el blog.
*Cara pensativa*
- No, no trabajo acá.
Hoy por primera vez en mi vida contesté eso :P
Estaba sentada en la vidriera de un negocio de celulares, pasó un flaco y me habrá visto cara de "empleada tomando aire", porque me preguntó re convencido, y cuando le dije que no era del lugar, ya me iba a hacer otra pregunta pero (casi vi los mecanismos cerebrales que le decían "no, boludo, te dijo que no trabaja acá") se cortó en seco y agregó: "aaaah" y entró al local.
Qué boludez, ya sé. Pero bueno, es una de las frases que siempre quise decir, junto con "no sos vos, soy yo" o diálogos como el siguiente:
- Me llamo Juan, ¿vos?
- No, yo no.
O tengo un deja vu, o esto ya lo dije en el blog.
*Cara pensativa*
En una de ésas, tiene que ver con: Detalles insignificantes, Doy fe: Esto me pasó
domingo, 30 de noviembre de 2008
Sin perdones
Si te vas no te perdono
Si me dejás cultivaré bien mi odio
No seré generosa en el olvido
Si me dejás no diré adiós
O "qué vamos a hacerle"
No pediré perdón
No veré nuestras fotos
Y mirándote a los ojos
Te regalaré eterno mi odio
Si te vas no trataré de entenderte
Maldeciré tus pasos
No creeré tus despedidas, tus promesas, tu explicación
Y provocaré llanto y dolor
Que queme tu conciencia como el sol
Que el adiós te corte como una cuchilla
Porque cuando te vayas
Alguien te esperará en la esquina
En otros brazos reirás con otras mentiras
Dirás "Te amo, cuánto tiempo te he estado esperando"
Y me olvidarás, todo habrá muerto
Y aquel invierno nunca habrá sido nuestro
Para qué mentir
Que te lleves
Aunque dure poco
Mi odio para siempre
(espero que Ismael no se ofenda por esta adaptación)
Si me dejás cultivaré bien mi odio
No seré generosa en el olvido
Si me dejás no diré adiós
O "qué vamos a hacerle"
No pediré perdón
No veré nuestras fotos
Y mirándote a los ojos
Te regalaré eterno mi odio
Si te vas no trataré de entenderte
Maldeciré tus pasos
No creeré tus despedidas, tus promesas, tu explicación
Y provocaré llanto y dolor
Que queme tu conciencia como el sol
Que el adiós te corte como una cuchilla
Porque cuando te vayas
Alguien te esperará en la esquina
En otros brazos reirás con otras mentiras
Dirás "Te amo, cuánto tiempo te he estado esperando"
Y me olvidarás, todo habrá muerto
Y aquel invierno nunca habrá sido nuestro
Para qué mentir
Que te lleves
Aunque dure poco
Mi odio para siempre
(espero que Ismael no se ofenda por esta adaptación)
lunes, 24 de noviembre de 2008
Decir que estuve ahí
Cómo ayudar a quien no quiere ser ayudado.
Qué hacer, que decir, para aligerar el peso de alguien que insiste en cargar su cruz solo.
Qué palabras usar para no recordarle lo que lo aflige.
Cómo hacerle sentir que no está solo, aunque diga que no precisa la compañía de nadie.
¿Es suficiente decir "estoy ahí para vos"?
¿Hay que esperar a que pasen los días negros y de repente todo vuelva a estar en calma?
¿O habrá que tomar las riendas del asunto para hacer a la otra persona reaccionar?
En momentos como éste, me siento desorientada, inútil, prescindible e insistente.
No sé cómo encarar las cosas sin que suene pedante o parezca que me jacto de saber cómo reaccionar.
Sólo tengo ganas de decir "sé como te sentís porque yo también estuve así", pero es que en realidad no sé si la situación es la misma.
Puedo conjeturar y formular teorías que quizá nada tengan que ver con la realidad.
Puedo tomar el camino equivocado e irritar más a quien quiero.
Pero lo hago igual, porque no soporto ver de afuera cuando las cosas están mal. No logro esperar a que todo pase, siempre quiero arreglarlo ya.
¿Es una mala costumbre mía?
¿Debería aprender a esperar?
Llega un punto donde concluyo en que lo mejor es dejar que pase el tiempo y todo se reacomode solo. No cargar al otro con más problemas de los que ya tiene, ni obligarlo a recibir mi ayuda.
Pero mientras tanto, quienes se encierran en sí mismos, hacen sufrir a los que más los quieren.
Quizá ni se den cuenta. Están tan metidos en sus preocupaciones que ni se dan cuenta de lo mal que tratan a quienes inocentemente se cruzan por ahí e indagan en su estado.
Y el eslabón más débil de la cadena es el que termina sufriendo por los dos: Por el dolor del otro, y por el propio al recibir contestaciones bruscas o indiferencia.
Mi malestar surge porque muchas veces fui la del problema yo y muchas menos veces he sido el eslabón débil.
Ahora lo soy y me pregunto cómo tengo que actuar.
Sinceramente no lo sé. No sé si callarme y esperar. Si callarme y olvidar. Si callarme y nada más.
Sólo quiero que todo se resuelva de alguna manera que minimice los daños, y que sea rápido.
Sobre todo, después del trayecto que haya que recorrer, espero poder afirmar "yo estuve ahí", estuve ahí siempre que me necesitaran. No importa si todo sale mal o si no fui de ayuda. No quiero sentir que me borré.
Quiero estar, aunque la pase mal.
Y así va a ser.
Qué hacer, que decir, para aligerar el peso de alguien que insiste en cargar su cruz solo.
Qué palabras usar para no recordarle lo que lo aflige.
Cómo hacerle sentir que no está solo, aunque diga que no precisa la compañía de nadie.
¿Es suficiente decir "estoy ahí para vos"?
¿Hay que esperar a que pasen los días negros y de repente todo vuelva a estar en calma?
¿O habrá que tomar las riendas del asunto para hacer a la otra persona reaccionar?
En momentos como éste, me siento desorientada, inútil, prescindible e insistente.
No sé cómo encarar las cosas sin que suene pedante o parezca que me jacto de saber cómo reaccionar.
Sólo tengo ganas de decir "sé como te sentís porque yo también estuve así", pero es que en realidad no sé si la situación es la misma.
Puedo conjeturar y formular teorías que quizá nada tengan que ver con la realidad.
Puedo tomar el camino equivocado e irritar más a quien quiero.
Pero lo hago igual, porque no soporto ver de afuera cuando las cosas están mal. No logro esperar a que todo pase, siempre quiero arreglarlo ya.
¿Es una mala costumbre mía?
¿Debería aprender a esperar?
Llega un punto donde concluyo en que lo mejor es dejar que pase el tiempo y todo se reacomode solo. No cargar al otro con más problemas de los que ya tiene, ni obligarlo a recibir mi ayuda.
Pero mientras tanto, quienes se encierran en sí mismos, hacen sufrir a los que más los quieren.
Quizá ni se den cuenta. Están tan metidos en sus preocupaciones que ni se dan cuenta de lo mal que tratan a quienes inocentemente se cruzan por ahí e indagan en su estado.
Y el eslabón más débil de la cadena es el que termina sufriendo por los dos: Por el dolor del otro, y por el propio al recibir contestaciones bruscas o indiferencia.
Mi malestar surge porque muchas veces fui la del problema yo y muchas menos veces he sido el eslabón débil.
Ahora lo soy y me pregunto cómo tengo que actuar.
Sinceramente no lo sé. No sé si callarme y esperar. Si callarme y olvidar. Si callarme y nada más.
Sólo quiero que todo se resuelva de alguna manera que minimice los daños, y que sea rápido.
Sobre todo, después del trayecto que haya que recorrer, espero poder afirmar "yo estuve ahí", estuve ahí siempre que me necesitaran. No importa si todo sale mal o si no fui de ayuda. No quiero sentir que me borré.
Quiero estar, aunque la pase mal.
Y así va a ser.
En una de ésas, tiene que ver con: Reflexiones, Sólo para entendidos
sábado, 22 de noviembre de 2008
¡Obligame!
(Click para ver más grande)
No meto nada ¬¬
Wikipedia me quiere obligar a dar dinero...
Mucho dinero....
(No pregunten por qué estaba buscando sobre el elefante Trompita ¬¬)
En una de ésas, tiene que ver con: Algo que vi por ahí, Detalles insignificantes, Divagues, Humor
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Las frases de la Marta
"No tomes del sifón que te va a agarrar dolor de gargaaanta" (Nueva joyita, la acabo de recolectar)
"Abrigate que hace frío" (Versión verano)
"Abrigate que hace frío, abrigate que hace frío" (Versión invierno. Viene remixada)
"Esto no tiene gollete" (No importa qué, nada tiene gollete para ella)
"Ah, claro, qué bonito eh" (Como respuesta a cualquier cosa)
"¿Hoy vas a la facu?" (Un fin de semana)
"Mirá Marián, ¡las Bandanas en la tele!" (Ok, le gustaban a la Marián de 13 años, o sea, yo hace 7 largos siglos atrás)
"Ay esos dibujitos que mirás ahora, más infantiles..." (Por el video de los gloriosos Muppets que está al final de este blog)
"¡Salieron unas masitas nuevas! Oreo se llaman... Con la cara de Homeeero, la espooosa, los neeenes... ¿Las conocés?" (Ésta es de hace un par de meses)
"¿Y dónde está la Presidenta?" (Cuando ve cualquier noticia en la tele)
"No se ve ni lo que se come" (Y prende todas las luces, sólo para ver qué comen los demás y molestarlos)
"No comiste nada" (Coma lo que coma)
"La compu está prendida, ¿la desenchufo?" (Lo pregunta todos los días, creo que alberga la esperanza de que alguna vez le diga que sí)
"Comeeete una frutiiita" (Mega-remix. Lo dice una y otra vez como si mágicamente mi respuesta fuera a cambiar. MAMÁ, si una vez no quiero comer, diez veces voy a seguir sin querer comer una frutita)
Si fuera por mi vieja, abrigaría a la pc para que no le entren virus.
Yo pienso... Si mi mamá tuviera blog... Qué flashero sería... Obviamente, mucho más leído que el mío, y mucho más gracioso, de eso no me cabe duda.
Eso sí, preguntaría qué es ese botoncito cada tres segundos y diría que esto de la Internéc no es lo suyo.
Jamás olvidaré el día que le intenté enseñar a usar el mouse... Le dije, agarralo así, con la mano derecha extendida suavemente. Bien. Ahora hacé click, que es apretar con el dedo índice, ese botón de adelante a la izquierda, ¿lo ves?. "Sí", dijo muy segura. Bueno hacé click.
Sostuvo decidida el mouse con la derecha... Y el click lo hizo con la izquierda.
"Abrigate que hace frío" (Versión verano)
"Abrigate que hace frío, abrigate que hace frío" (Versión invierno. Viene remixada)
"Esto no tiene gollete" (No importa qué, nada tiene gollete para ella)
"Ah, claro, qué bonito eh" (Como respuesta a cualquier cosa)
"¿Hoy vas a la facu?" (Un fin de semana)
"Mirá Marián, ¡las Bandanas en la tele!" (Ok, le gustaban a la Marián de 13 años, o sea, yo hace 7 largos siglos atrás)
"Ay esos dibujitos que mirás ahora, más infantiles..." (Por el video de los gloriosos Muppets que está al final de este blog)
"¡Salieron unas masitas nuevas! Oreo se llaman... Con la cara de Homeeero, la espooosa, los neeenes... ¿Las conocés?" (Ésta es de hace un par de meses)
"¿Y dónde está la Presidenta?" (Cuando ve cualquier noticia en la tele)
"No se ve ni lo que se come" (Y prende todas las luces, sólo para ver qué comen los demás y molestarlos)
"No comiste nada" (Coma lo que coma)
"La compu está prendida, ¿la desenchufo?" (Lo pregunta todos los días, creo que alberga la esperanza de que alguna vez le diga que sí)
"Comeeete una frutiiita" (Mega-remix. Lo dice una y otra vez como si mágicamente mi respuesta fuera a cambiar. MAMÁ, si una vez no quiero comer, diez veces voy a seguir sin querer comer una frutita)
Si fuera por mi vieja, abrigaría a la pc para que no le entren virus.
Yo pienso... Si mi mamá tuviera blog... Qué flashero sería... Obviamente, mucho más leído que el mío, y mucho más gracioso, de eso no me cabe duda.
Eso sí, preguntaría qué es ese botoncito cada tres segundos y diría que esto de la Internéc no es lo suyo.
Jamás olvidaré el día que le intenté enseñar a usar el mouse... Le dije, agarralo así, con la mano derecha extendida suavemente. Bien. Ahora hacé click, que es apretar con el dedo índice, ese botón de adelante a la izquierda, ¿lo ves?. "Sí", dijo muy segura. Bueno hacé click.
Sostuvo decidida el mouse con la derecha... Y el click lo hizo con la izquierda.
lunes, 10 de noviembre de 2008
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